Cualquiera que sepa lo que es la ingeniería social, estará de acuerdo en que la “pregunta secreta” es una de las peores ideas de la historia en cuanto a seguridad. Es MUY fácil dar con la respuesta buscando un poco sobre el propietario de la cuenta, tener acceso así a sus cuentas de correo, y de ahí a su cuenta bancaria, dominios, planes y proyectos. Nunca uses la opción de la “pregunta secreta” si te la ofrecen.
Pero quiero destacar un detalle sobre cómo de débiles son los mecanismos de seguridad en Twitter. Hasta hace un par de días, la contraseña para acceder a los servidores de Twitter era “password”. Así de obvio e idiota, como el mismo registro en Twitter te indica. Cualquiera que probara suerte con algo tan simple podía acceder al panel de administración del sitio, con lo que eso supone.